Un grifo que gotea no es solo ruido por la noche. Son litros de agua tirados y, si la fuga viene de abajo, humedad en el mueble de debajo del fregadero. La buena noticia: en el 90% de los casos no hace falta cambiar el grifo entero, solo una pieza de dentro.
Antes de nada: cierra la llave de paso
Busca la llave de paso del grifo (normalmente debajo del fregadero, una por el agua fría y otra por la caliente) y ciérrala. Si no la encuentras, cierra la llave general de la vivienda. Abre el grifo un momento para que salga el agua que quede en la tubería.
Qué necesitas
Un juego de llaves Allen, alicates, teflón (cinta blanca para roscas) y, según el tipo de grifo, un cartucho cerámico de repuesto o una junta tórica nueva. Llévate el grifo desmontado a la ferretería si no sabes qué pieza pedir — es más fiable que describirlo.
Los dos tipos de fuga más comunes
Si la fuga sale por debajo de la maneta cuando abres el grifo, el problema suele ser el cartucho cerámico gastado. Si gotea por la base o por donde se une al fregadero, casi siempre es una junta tórica reseca.
Paso a paso (grifo monomando, el más habitual)
- Quita el tapón decorativo de la maneta (se hace palanca con un destornillador plano) y afloja el tornillo Allen que hay debajo.
- Retira la maneta y la carcasa que la rodea.
- Con los alicates (con cuidado, protegiendo con un trapo para no rayar), afloja la tuerca que sujeta el cartucho.
- Saca el cartucho viejo y compara con el nuevo antes de comprarlo — no todos son iguales aunque el grifo se parezca.
- Monta el cartucho nuevo, aprieta la tuerca sin pasarte de fuerza (se rompen con facilidad) y vuelve a montar maneta y tapón.
- Abre la llave de paso poco a poco y revisa que no gotee por ningún lado antes de dar el grifo por reparado.
Ojo con esto
No fuerces la tuerca del cartucho con la llave inglesa a lo bruto — es la forma más rápida de partir la rosca y pasar de una reparación de 10 euros a comprar un grifo nuevo. Y si al cerrar la llave de paso esta también gotea, ese ya no es un arreglo de andar por casa: hay que cambiar la llave, y ahí sí conviene un fontanero.
Cuánto cuesta
Un cartucho cerámico ronda los 8-15 euros. Si lo llevas a un fontanero para que te lo cambie, la visita más la pieza suele estar entre 40 y 70 euros, según la zona.